Ely Carolina Ramírez Gómez
Primera esposa: Catalina de Aragón
Catalina de Aragón era española. Primero se casó con el príncipe Arturo, hijo mayor de Enrique VII, pero este murió un año después del matrimonio. Para mantener la alianza, Catalina se casó con Enrique VIII, quien se convirtió en rey dos años más tarde. Catalina tuvo seis hijos, pero solo sobrevivió María, quien sería conocida después como María I. Con el tiempo, Enrique se interesó por Ana Bolena e intentó divorciarse de Catalina. Como la Iglesia no lo permitió, Enrique rompió con Roma y creó la Iglesia de Inglaterra. Tras el divorcio, Catalina perdió el título de reina y fue llamada “princesa viuda”. Se le prohibió ver a su hija y fue confinada en su residencia de Buckden, donde murió a los 50 años.

Segunda esposa: Ana Bolena
Ana Bolena había crecido en la corte francesa antes de servir en la corte inglesa. Fue amante del rey mientras Catalina aún era reina. Tras la separación de las iglesias, Enrique se casó con Ana, quien ya estaba embarazada. Se convirtió en reina y dio a luz a Isabel I. Sin embargo, al no darle un heredero varón, Enrique la acusó de adulterio, incesto y conspiración contra el rey. Fue condenada y ejecutada en la Torre de Londres en 1536.

Tercera esposa: Juana Seymour
Juana Seymour había sido dama de compañía de Catalina y de Ana. El mismo día de la ejecución de Ana Bolena, Enrique anunció su compromiso con Juana, con quien se casó poco después. A diferencia de las anteriores, Juana era sumisa y discreta. Fue la única que dio a Enrique el heredero que deseaba: Eduardo VI. Sin embargo, murió poco después del parto, en 1537, probablemente de fiebre puerperal. Enrique la consideró su “esposa preferida” y pidió ser enterrado junto a ella en la Capilla de San Jorge.

Cuarta esposa: Ana de Cléveris
Ana de Cléveris era alemana. El matrimonio fue negociado por razones políticas y sellado en 1540. Enrique aceptó casarse tras ver un retrato pintado por Hans Holbein, pero al conocerla en persona quedó decepcionado. El matrimonio nunca se consumó y pronto fue anulado. A cambio, Ana recibió propiedades, una pensión de 4.000 libras al año y mantuvo buena relación con Enrique, viviendo cómodamente en Inglaterra hasta su muerte. Fue enterrada en la Abadía de Westminster.

Quinta esposa: Catalina Howard
Catalina Howard, sobrina del duque de Norfolk y dama de honor de Ana de Cléveris, atrajo la atención del rey. Enrique, ya mayor y enfermo, parecía estar enamorado de ella y la llamaba “su rosa sin espinas”. Sin embargo, fue acusada de adulterio con Thomas Culpeper y otros. Tras un juicio con pruebas obtenidas bajo tortura, fue condenada y ejecutada en la Torre de Londres en 1542, igual que su prima Ana Bolena.

Sexta y última esposa: Catalina Parr
Catalina Parr había enviudado dos veces antes de casarse con Enrique. Era culta y piadosa, e influyó en la educación de los hijos del rey, apoyando ideas reformistas. Tras la muerte de Enrique en 1547, se casó con Thomas Seymour, hermano de Juana. Quedó embarazada, pero murió en el parto en 1548 en el castillo de Sudeley, donde fue enterrada.

Muerte de Enrique VIII
Enrique VIII murió en 1547 y fue enterrado junto a Juana Seymour, la esposa a la que más había amado, en la Capilla de San Jorge en el castillo de Windsor.
*Ely es la autora del texto. Esta edición se limitó a corregir las letras que ella confunde. Las ideas, la voz y el contenido pertenecen íntegramente a la autora


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